Por qué entrenar el core debería ser tu principal objetivo

Por qué entrenar el core debería ser tu principal objetivo

Por qué entrenar el core debería ser tu principal objetivo

Entre algunos de sus beneficios, el core te proporcionará estabilidad, resistencia, corrección postural y fuerza en tu espalda. Aunque primero es importante saber qué es exactamente el core. Por ello, si acabas de aterrizar en el mundo fitness o has estado un tiempo en desconexión, presta atención porque vamos a explicarte de que se trata el core.

Aunque no existe una definición científica precisa, el core es un término relativamente nuevo y difícil de delimitar con exactitud. El core, es la traducción literal del término núcleo, y es un concepto complejo de localizar en nuestro cuerpo ya que se encuentra compuesto por un conjunto de estructuras óseas, musculares y articulares que envuelven toda la zona abdominal, pelvis, glúteos y lumbar. Se puede hacer referencia directamente a la zona media de nuestra anatomía para indicarlo.

Por ello, cuando hablamos de core lo estamos haciendo de un área extensa del cuerpo, de ahí a que su dificultad para entrenarlo sea más elevada si no se tienen los conocimiento previos adecuados, que tiene una importancia capital para el correcto funcionamiento físico del mismo.

Algunos de los motivos son tan importantes como necesarios de conocer: prevención de lesiones y dolores musculares de la zona de la espalda, equilibrio y estabilidad e higiene y control postural. Por lo que tener un core trabajado nos proporcionará beneficios, mejorando lo mencionado  y con ello mejoraremos nuestra postura corporal, evitaremos lesiones,  aumentará el rendimiento deportivo y, no menos importante, nuestra calidad de vida en nuestro día a día para realizar cualquier actividad.

La falta de conocimiento y la falsa creencia en que con tener el abdomen fuerte es suficiente para presumir de core trabajado, incrementa más el error de pensar en ello. Ya que no solo sirve hacer los abdominales clásicos porque con ello conseguiremos únicamente fortalecer esta zona pero son movimientos sin ninguna funcionalidad y no contribuyen a la pérdida de grasa. El objetivo está en trabajar con ejercicios multimusculares, funcionales y que impliquen una importante activación de toda la musculatura que nos ayuda a estabilizar el cuerpo. Eso es básicamente lo que en entrenamiento se llama entrenar el core.

¿Cómo trabajar el core correctamente?

Para no caer en estos errores y trabajar realmente bien, se deben acoplar los ejercicios dependiendo de tus circunstancias físicas y personales ya que solo así se trabajará  de manera correcta. Por lo contrario, cuando no se entrena bien el core, el organismo puede desarrollar diferentes problemas como ciática y lumbalgias (debido a la inestabilidad de la columna vertebral), o distintas dolencias en el suelo pélvico.

Para que esto último no ocurra, es importante seguir unos patrones simples e importantes de movimiento sobre la columna: la antiextensión, antiflexión y antirotación; con estas tres bases trabajaremos nuestra zona media con total seguridad.  Alguno de los ejercicios que cumplen dichos consejos son las planchas abdominales, tanto estáticas como dinámicas y las elevaciones de pelvis que se puede acompañar, en sujetos entrenados, con el fitball, bosu, wallball o cualquier otro implemento de entrenamiento que alce las piernas y genere un cierto desequilibrio controlado.

Por tanto, el core se puede caracterizar por su vital importancia tanto en la prevención de lesiones como en la puesta a punto del cuerpo para ser más eficiente.

Además de ser compatible con cualquier disciplina deportiva, es muy recomendable e indispensable para mejorar tu salud.

En tu rutina diaria es importante incluirlo en todas las sesiones de entrenamiento, independientemente de la disciplina que se practique, profesional o amateur. Además, el core es compatible con cualquier disciplina deportiva, tanto deportes de fuerza, velocidad o resistencia.

La mejora de la zona media hace una mayor transferencia de fuerza al tren inferior y superior de nuestro cuerpo y es beneficioso en cualquier práctica deportiva. Una de las disciplinas para trabajar de forma específica el core es el «fitcore», aunque el pilates o el yoga son actividades ideales para trabajar la fuerza y la estabilidad del core, con el beneficio de que también se puede incrementar una de las cualidades importantes para la salud, la flexibilidad.

Ahora ya eres consciente de la importancia e impacto que tiene el core en la salud y en el rendimiento físico, así que ahora toca ponerse las pilas y desarrollar lo mencionado. No dudes en visitar Equilibrium, donde te ayudaremos a practicar correctamente el core.