La verdad sobre el hielo y las lesiones

Es fácil conocer, y de hecho lo tendremos claro, que lo primero que hay que aplicar ante una lesión es hielo. Sin embargo, nadie tiene muy claro el por qué y para qué, nadie conoce la razón concreta, ¡simplemente es algo que todo el mundo hace! A partir de aquí surgen muchas preguntas, ¿por qué descanso, hielo, compresión y elevación para una lesión?, ¿de dónde viene? ¿es una buena opción? En este artículo vas a saber la verdad sobre el hielo y las lesiones y por qué necesitamos hacia el PEACE & LOVE.

El origen del hielo en las lesiones

Antes que nada, es importante conocer de dónde viene, así que vamos con un poco de historia rápida. El origen parece ser en 1962 en Somerville, Massachusets donde un niño se amputó un brazo, el doctor Ronald Malt decidió unirle la extremidad de nuevo con una compleja operación de aproximadamente 15 horas. Fue todo un éxito y tuvo tanta repercusión que posteriormente el Dr Malt y su equipo viajaron alrededor del mundo dando conferencias sobre este éxito. Él decía ante casos como estos “no asustarse, colocar la extremidad en hielo, parar la hemorragia con un torniquete y elevar la extremidad por encima del corazón”, ¿nos va sonando esto verdad? Desde entonces se convirtió en la famosa frase de hielo, compresión y elevación. En el deporte se introdujo más tarde en 1978 por Robert Mirkin con las siglas RICE (REST, ICE, COMPRESSION, ELEVATION) para las lesiones agudas.

¿Por qué se usa este principio?

Muy sencillo, sin entrar en teorías fisiológicas de curación de tejidos, cuando se produce una lesión existe una inflamación como respuesta, es decir, una “congestión”. Básicamente el RICE actúa sobre esta congestión y reduce la inflamación para ayudar a recuperar al cuerpo.

¿Pero esto sigue siendo válido?

No. La inflamación no es un enemigo y actualmente se sabe que es necesaria para la curación de los tejidos. ¿Os acordáis del Dr. Mirkin que acuño el RICE? Pues recientemente escribió “los entrenadores han usado mi RICE como guía en décadas, pero ahora parece ser que tanto el hielo como el descanso completo puede retrasar la curación en vez de ayudar”.  Además, se sabe que el hielo que aplicamos sobre la piel no llega a penetrar bien en el músculo, entonces la sensación de alivio se produce a nivel del sistema nervioso que produce una percepción de alivio. Para los curiosos que quieran saber más aquí tienen el enlace sobre este tema (https://bit.ly/2N7I9q3).

¿Entonces cuál es la mejor opción para una lesión?

Pues muy sencillo PEACE & LOVE!. Aquí os dejo lo que realmente quieren decir estas siglas:

Protección: Evita actividades y movimientos que causen dolor durante los primeros días después de la lesión

Elevación

Avoid Anti-Inflamatories (evita anti-inflamatorios): evita tomar anti-inflamatorios ya que reduce la curación de los tejidos. Evita el hielo

Compresión: Usa un vendaje elástico para reducir la inflamación

Educación: Evita tratamientos pasivos innecesarios y deja que tu cuerpo actúe solo.

&

Load (carga): Deja que el dolor guíe de forma paulatina el retorno a la actividad normal. Tu cuerpo te dirá cuando está preparado

Optimismo: Condiciona la recuperación siendo positivo y seguro

Vascularización: Elige actividades cardiovasculares sin dolor para mejorar el flujo sanguíneo y acelerar la recuperación.

Ejercicio: Recupera la movilidad, fuerza y propiocepción haciendo una recuperación activa

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